La Armadura Samurai completa (Yoroi)
se compone de un Casco (Kabuto) con sus accesorios, un peto (Do) de
hierro lacado, formado por varias partes atadas entre sí, hombreras (Sobe)
hechas de placas articuladas, protectores de brazos y manos (Kote),
grebas metálicas (Suneate) y de una falda que protege el vientre y
los muslos (Hanedate). Usualmente se agrega en la parte posterior de
la armadura una gran pieza de tela flotante (Hôro) para interceptar
las posibles flechas que vinieran por la espalda. Según
las épocas o la categoría los cascos adquieren diversas formas, la
importancia del casco aparte de servir de protección tenía la función
de distinguir el rango del que lo llevaba; era frecuente que la parte
delantera estuviese adornada con cuernos metálicos u otras insignias
de grandes dimensiones (Kuwagata), y dos alas (Fuki-gaeshi) para
defender los golpes de sable. La visera (Mae-bashi) era rígida y bajo
la parte posterior del casco se fijaba un protector de la nuca (Shikoro);
también contiene la máscara de hierro lacado que cubría toda la
cara (Sô-men) o bien parte de ella (Men-po); un babatel (Hô-ate)
protegía la garganta a modo de gorguera (Nodo-wa).
El equipo es usualmente
completado con calzado de piel de oso (Ko-gake/ Ke-gutsu), y a veces
también fijaban a la espalda el asta de un estandarte (Sashimono).
Las armaduras tomaron numeroso nombres según la épocas o el nombre
de quien les aportaba alguna mejora.
En tiempos de paz o en
espera de una batalla se guardaban en un cofre de madera que los
sirvientes transportaban ; antes del año 923 se las denominaba
simplemente Kawara, pues la mayoría era de cuero grueso.
En el período Heian, la palabra Saburai se
empleaba para referirse a los guardias del palacio imperial que portaban
espadas. Los Saburai, antecesores de lo que actualmente conocemos
como Samurái, contaban con el
auspicio de un señor a quien servían y éste les proveía con el
equipo necesario. Además, a los Saburai se les obligaba a
mejorar sus habilidades marciales permanentemente.
Sin embargo, las verdaderas tropas del emperador eran
apenas grupos de conscriptos asignados a las distintas provincias del
Japón para enfrentar guerras o rebeliones. Se basaban en las tropas
continentales chinas y estaban conformadas por un tercio de los hombres
adultos capaces de trabajar. Sin embargo, a diferencia de las tropas de
palacio, cada soldado debía proveerse por su cuenta de equipo y
sustento.
A principios del período Heian, aproximadamente a
fines del siglo VIII y en los primeros años del siglo IX, el emperador
Kammu buscó la consolidación y expansión de su imperio en la región
septentrional de Honshu. Envió a sus tropas a someter la rebelión de
los Emishi (antecesores de los Ainu), lo que fracasó debido a la falta
de motivación y disciplina de combate de los soldados. Entonces, el
emperador presentó el título de shogun y empezó a delegar el
sometimiento de los Emishi a los poderosos clanes regionales.
Estos clanes se derivaron de los grupos de granjeros
que, debido a la tiranía de los magistrados designados por el imperio
para gobernar los territorios y recolectar impuestos, decidieron seguir
la vía armada y protegerse. Con entrenamiento en equitación y arquería,
el emperador les convirtió en la fuerza que empleaba únicamente para
someter a los rebeldes, mientras las tropas imperiales eran disueltas
por completo. Ya a mediados del período Heian, adoptaron las armas y
armaduras de estilo japonés y sentaron las bases del bushido.
Durante las etapas posteriores del período feudal, la
era en que los samurái dominaron, el título de yumitori
("arquero") se mantuvo como un grado honorífico para los
guerreros resueltos, a pesar de la importancia que había adquirido la
esgrima. Kyujutsu, la Arquería japonesa, aún es parte importante de
Hachiman, el dios de la guerra.
El shogunato Kamakura y el
auge de los samurái
Originalmente, estos guerreros eran apenas mercenarios
al servicio del emperador y los clanes nobiliarios (kuge,
公家). Sin embargo, lograron amasar el poder necesario para,
finalmente, usurpar el mando al emperador y establecer el primer
gobierno regido por los samurái.
Dado que los clanes regionales se reunieron y aunaron
hombres y recursos, constituyeron una jerarquía centrada en el toryo o
jefe. El jefe era un pariente lejano del emperador y el miembro de menor
rango de una de las tres familias nobles: los Fujiwara, los Minamoto o
los Taira. Si bien originalmente eran enviados a las provincias durante
un período fijo de cuatro años para ejercer como magistrados, los
toryo no regresaban a la capital al fin de su período, por lo que sus
hijos heredaban sus puestos y continuaban liderando los clanes para
someter las rebeliones que se levantaron por todo el Japón desde
mediados a fines del período Heian.
Oda, Toyotomi y Tokugawa
Los Ninjas eran los que hacían el trabajo sucio del
emperador y a eso se debe su vestimenta negra y al uso de otro tipo de
armas además de la katana, el desempeño de este debía hacerse durante
la noche. Los samurai eran los sirvientes o soldados del emperador y
estos daban su vida por él, y si el emperador les ordenaba que se la
quitaran con gusto lo hacían, para la creencia del samurai debía
simpre de estar bien vestido, limpio, impecable ya que en cual quier
momento podía llegarles la muerte y debían estar presentables, si su
honor era manchado para ellos la única forma de recuperarlo era suicidándose
(hara kiri) ya que para un samurai no podía existir la derrota o la
vergüenza, prefiriendo morir que vivir con esta.
El shogunato Tokugawa
Durante la era Tokugawa, los Samurái se convirtieron
cada vez más en miembros de la corte, burócratas y administradores, en
detrimento de su rol de guerreros. El daisho se transformó en un
emblema de poder, perdiendo su rol de arma de uso diario. Aún tenían
derecho a matar al vasallo que no le tratara con el debido respeto; sin
embargo, se desconoce cuan comúnmente era empleado este derecho. Cuando
el gobierno central obligó a los daimyos a disminuir el número de sus
tropas, los ronins se transformaron en un problema social.
La Restauración Meiji
La última aparición del Samurai original consistía
en 1867 cuando los samurais de las provincias de Choshu y Satsuma
derrotaron a las fuerzas del shogunado a favor del gobierno del
emperador con la Guerra Boshin (1868-1869). Las dos provincias eran las
tierras del daimyo que se rindió a Ieyasu después de la Batalla de
Sekigahara (1600).
Otras fuentes afirman que el último conflicto de
samurai era en 1877, durante la Rebelión de Satsuma en la Batalla de
Shiroyama. Este conflicto tenía su génesis en el levantamiento
anterior para derrotar al shogunado Tokugawa, conduciendo a la
Restauración Meiji.
El gobierno recién formado instituyó cambios
radicales, apuntados a reducir el poder de las esferas feudales, incluso
la Satsuma, y la disolución del estado samurai. Esto condujo al
levantamiento liderado por Saigo Takamori.
El emperador Meiji abolió el derecho del samurai de
ser la única fuerza armada a favor de un ejército más moderno y de
estilo occidental. El samurai se hizo Shizoku (士族) quién
retuvo algunos de sus sueldos, pero el derecho de llevar puesta una
katana en público fue abolido finalmente junto con el derecho de
reducir a plebeyos que les faltaron el respeto. El samurai finalmente
llegó a su fin después de cientos de años de goce de su estado, sus
poderes, y su capacidad de formar el gobierno de Japón. Sin embargo, la
regla del estado por la clase militar no estaba todavía terminada.
Tras la restauración
En la definición como deber ser un Japón moderno,
los miembros del gobierno Meiji decidieron seguir los pasos del Reino
Unido y Alemania, basando el país en el concepto "de la nobleza
obliga." Los samuráis no debían ser una fuerza política conforme
al nuevo orden.
Con las reformas de Meiji a finales del siglo XIX, la
clase de samurai fue abolida y fue reemplazada por un ejército nacional
de estilo occidental. Los Ejércitos japoneses Imperiales fueron
reclutados, pero muchos samuráis se ofrecieron para ser soldados y
muchos avanzados para ser entrenado como oficiales. La mayor parte de la
clase de oficiales del Ejército Imperial era de origen samurai y ellos
fueron muy motivados, disciplinados y excepcionalmente entrenados.
Los samuráis eran muchos de los primeros estudiantes
de intercambio, no directamente porque ellos eran samurai, pero porque
muchos de ellos eran eruditos alfabetizados e instruidos. Algunos de
estos estudiantes comenzaron escuelas privadas para enseñanzas
superiores, mientras muchos samuráis tomaron plumas en vez de armas y
se hicieron reporteros y escritores, estableciendo compañías de periódicos,
y los otros entraron en servicios gubernamentales.
Filosofía
Los Samurai se regían por un estricto código ético
conocido como el código del Bushido. En él el honor y la fidelidad a
su señor contenían los valores más altos de un samurai. Debían ser
totalmente fieles al emperador, aunque esto suponga dar su propia vida.
De hecho, una prueba que hacía el emperador a los samurais de los que
desconfiaba, era ordenarles el suicidio. También ellos seguían unos
caminos llamados los "caminos de la espada espiritual". Aunque
la visión de honorabilidad del samurai muchas veces ha sido bastante
idealizada, puesto que no se toma en cuenta, que debido a la devoción
que tenían por su código de honor y su espada, caían en actos poco
decorosos para un miembro de la nobleza; por citar el caso más común:
debido a que el samurai consideraba que su espada era su alma propia, si
esta era tocada por otro bushi -aunque fuera de manera accidental- esto
suponía un duelo ineludible. Ahora, si quien cometía tal error no
pertenecía a la nobleza, esto significaba su inmediata muerte a manos
del dueño de la espada.
Armas
Los Samurái contaban con un amplio arsenal. Siempre
se dice que el alma de un samurái se encontraba en la katana que
portaban. En ocasiones, se representa al samurái como un guerrero
totalmente dependiente de su katana para combatir. Sin embargo, ésta es
una diferencia que guarda relación con la importancia de la ballesta en
la Europa medieval y lo que representa una espada para un caballero: se
trata más bien de un símbolo de status y no de un arma tan importante
para el samurái. Al cumplir los 15 años, en una ceremonia conocida
como Genpuku (元服), el niño recibía un nombre de adulto y
se convertía en samurái. Esto le daba derecho a portar una katana,
aunque ella comúnmente estaba asegurada con cuerdas para evitar su
desenvaine accidental. Katana y wakizashi (espada de menor tamaño que
la katana (60 cm aprox.) que utilizaban como arma auxiliar, que servía
tanto para proteger el honor de su portador, como para ejecutar el
Seppuku), juntos eran conocidos como daisho, que significa,
literalmente, grande y pequeña. El hecho de estar sujeta con amarres
complicados para evitar el desenvaine accidental se debía a la creencia
de que un portador de sables (katana) era un señor dador de vida o
muerte; si se desenvainaba un sable se debía usar, y se decía que el
alma de un sable reclamaba una víctima en compensación de
"haberlo despertado" (desenvainado).
El arma comúnmente utilizada por el samurái era el
yumi o arco y mantuvo tal privilegio durante siglos, hasta la llegada de
la pólvora y el rifle en el siglo XVI (No obstante muchos samurai se
negaban al uso de armas de fuego, ya que lo consideraban un deshonor).
Un arco compuesto de estilo japonés era un arma poderosísima. Su tamaño
le permitía emplear varios proyectiles, como flechas en llamas o
flechas de señalización, con gran precisión en distancias desde 50
hasta 100 metros, así dar exactamente en el blanco no era importante.
Se empleaba generalmente de pie tras un tedate (手盾), que
era un muro de bambú móvil y de gran tamaño, pero también se le podía
utilizar mientras se montaba a caballo.
El arma favorita de las esposas de los samurai fue por
mucho tiempo la Naginata, que era una especie de cimitarra árabe unida
a un poste de unos 2 metros
Armas utilizadas
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Kozuka: Un cuchillo de 15 centímetros de largo,
solo afilado en uno de sus lados, fácilmente transportable en un
bolsillo o en la saya (vaina) de la katana. Se lanza a la cabeza o
garganta del objetivo.
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